Las Rocas de Benet, situadas en el centro de todo el conjunto de montañas y separadas de Horta por una gran planicie, atraen la mirada y son punto de referencia y de orientación de todo el territorio.
Estas impresionantes rocas, son una de las formaciones montañosas más características y emblemáticas del Parque Natural. Sus paredes verticales de conglomerado se levantan 300 m sobre un zócalo calcáreo.
El nombre originario, Bene, es árabe y ya está recogido en la carta de población cristiana del siglo XII. El sendero para subir está indicado y es apto para todo el mundo con una mínima forma física. Desde la cima, a 1013 m, se disfruta de una visión a vista de pájaro fantástica de las montañas que la rodean y de toda la planicie situada a los pies. En un día claro se pueden observar los Pirineos en el horizonte.