A unos 2 kilómetros del pueblo, al pie de la montaña de Santa Bárbara, se encuentra el convento de la Virgen de los Ángeles, declarado monumento histórico artístico, y que es mas conocido popularmente con el nombre de Sant Salvador.
El convento es un santuario mariano constituido por un grupo de edificios que fueron construidos por los templarios, alrededor del claustro renacentista, entre los siglos XIII y XVII. Hoy es el principal monumento religioso Templario que se conserva en Cataluña.
Sant Salvador estuvo habitado por una importante comunidad franciscana y durante siglo XVI vivió durante 12 años Fray Salvador, que obró grandes milagros y ahora es conocido y venerado como San Salvador de Horta.
Santa Bárbara es una imponente montaña de roca conglomerada de forma piramidal de 735 m de altitud que emerge detrás del Convento de Sant Salvador. Desde muy antiguo fue habitada por eremitas y actualmente conserva los vestigios de cuatro ermitas: San Onofre, San Pablo, San Antonio y en la cima en ruinas, Santa Bárbara.
Por detrás del Convento un camino bordea la base de la montaña por la izquierda, hasta llegar a una gruta debajo de majestuoso roquedal, conocida como Cueva de San Salvador. Al fondo hay una imagen escultórica del Santo protegida por una verja de hierro y guarnecida casi todo el año con ramos de flores.
En 1985 el conjunto de montaña y Convento fueron declarados Monumento histórico-artístico.